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“Nuestro sentido común ha sido manipulado, lo ves? Por eso nos sentimos extraños, extranjeros en nuestra tierra. Simplemente porque así estamos acostumbrados. Esa es la única razón.” (Allan Watts).

Estamos viviendo tiempos reveladores, las eternas amenazas de privatización que se vienen anunciando desde hace décadas, se están actualizado ahora. Y nos indignamos, nos enojamos porque están despojando a nuestro país de su soberanía, con una deuda que tendremos que pagar encareciendo nuestro consumo y nadie hace nada, o hacen, pero no sirve, se realizan intentos de probada ineficacia histórica y aunque ya sabemos qué es lo que va a suceder nos sorprendemos o nos hacemos los sorprendidos, ¿cómo es posible que nos hagan esto?, y por qué nadie se mueve o no apoyan a los que se mueven, cómo se atreven a estar en desacuerdo con los inconformes, con los indignados? Qué no ven que nos va a cargar a todos? Cómo pueden ser tan miserables, tan mediocres, tan ignorantes?

Asumiendo que todo es progresivo, es necesario marcar un inicio, México no es un país de ignorantes, tampoco somos un país de tontos, es un país de hipnotizados, que no es lo mismo. Es importantísimo conocer la diferencia, porque un ignorante es una persona que carece de conocimiento, por lo tanto la ignorancia nunca es absoluta, no conocemos todo pero tampoco lo desconocemos todo. La gente sabe de cierto que los políticos son corruptos (es un fenómeno universal), sabemos y entendemos que estamos siendo dominados, que los gobernantes son unos rateros y los banqueros junto con empresarios nacionales y trasnacionales son los que en realidad gobiernan, esto no es un secreto para nadie, lo saben todos, y algunos todavía señalan categóricamente que “por eso estamos como estamos”, “que el pueblo está jodido”, pero hay quienes además dan la solución y dicen, gritan que “el pueblo unido jamás será vencido”. No, no es un asunto de ignorancia, bien sabemos y entendemos lo que está sucediendo y no de ahorita, lo hemos sabido siempre.

La cuestión, y aquí está lo interesante es que estamos condicionados para no hacer nada al respecto, o, léase bien, para que lo que se haga quede en un intento, y tenga como única función que la gente se desahogue. Pero vamos por partes, el condicionamiento consiste en resolver los problemas mediante el aprendizaje por ensayo y error, donde la asociación entre el estímulo y la respuesta se fortalece. Esto es importante, porque el condicionamiento implica dar una respuesta determinada a un estímulo determinado, pero yo me atrevo a decir que más que condicionados hay un resultado más parecido a la sugestión hipnótica.

La hipnosis es un estado mental o de un grupo de actitudes generadas a través de una serie de instrucciones y sugerencias. Es decir, el condicionamiento es un aprendizaje mediante ensayo y error y la hipnosis es un trabajo de sugestión para generar o evitar conductas específicas.

Hay un trabajo histórico, crónico y perpetuo de sugestión. Estamos hipnotizados, condicionados a responder con conductas específicas a eventos específicos. A desacuerdos políticos, legales o sociales, con funcionarios públicos, instituciones o eventualidades misceláneas de política pública respondemos específicamente con tres conductas aisladas o combinadas: marchas, plantones, paros y más recientemente mensajes en redes sociales. Y esos movimientos están muy bien, pero la intención no ha permeado a los resultados que se obtienen. No intentamos otras alternativas, siempre son las mismas. Cabe acotar que no importa si estos movimientos son iniciativa popular o hay fuerzas diferentes planeándolos. Lo único cierto es que sabemos que no existe registro de que uno de estos movimientos haya hecho la diferencia entre gobernantes y gobernados; no obstante se siguen realizando, como única reacción, pero ¿por qué?

El gobierno está acostumbradísimo a estos movimientos, incluso el odio contra EPN está justificado por diseño, es decir, la figura de nuestro actual presidente, (no la persona, sino la proyección de su presidencia), está diseñada para que se descargue en él todo el resentimiento político y social, para hacernos creer que es él el que toma las decisiones. Cuando en realidad sólo está haciendo lo que se le ordena y no podría oponerse, aunque lo quisiera. Hay que ver su preparación, (y esto lo digo con todo respeto, para quienes creen en él, porque ustedes hermanos priístas, panistas, perredistas o apartidistas, me inspiran sincero respeto). Es notable la displicencia, el desapasionamiento y la falta de vocación de nuestro presidente, casi como un autómata, una marioneta. Me inspira compasión, porque la cruda realidad es que él sólo es una pantalla. Quienes nos gobiernan no dan la cara, presionan y dirigen desde sitios desconocidos y determinan las políticas públicas a partir de intereses privados. Esto tampoco es un secreto.

Así como la figura presidencial es parte de un diseño para engañar, las marchas y los plantones, son movimientos que ya se esperan y saben cómo anularlos, incluso las revoluciones y los levantamientos violentos están previstos, todos saben que para el sistema tienen la función de desahogo social, es decir, son parte del sistema, si realmente lo amenazaran no le darían cobertura en medios comerciales, los anularían antes de que pusieran un pie en las calles, y los líderes sociales que tanto aman al pueblo ya estarían en la cárcel o asesinados. Y son movimientos masivos útiles, pero deben ser parte de la estrategia y no la estrategia. Incluso se sirven en el gobierno de estos movimientos, saben que los civiles no simpatizantes se incomodan y en lugar de apoyar la causa la condenan porque confunden los fines con los medios. Los usan para desprestigiar la causa y el pueblo se divide.

Muchos de estos movimientos se propician desde las cúpulas de poder porque dividen a la gente, divide y vencerás, dice la fórmula y mediante la sugestión nos dividimos entre nosotros, nos limitamos, nos denostamos, nos condenamos, nos insultamos y nos satanizamos solos.

Para muestra el ejemplo de los profes, se plantan, los civiles se molestan, atacan con insultos, los simpatizantes contraatacan y ya está. El pueblo unido jamás será vencido pero dividido…será ultrajado, aplastado, ignorado y derrotado. Es tan obvio, verdad?

Y cómo nos vamos a unir si en lugar de hermanos vemos nacos, huevones?, o estúpidos, ignorantes, miserables y cobardes, que prefieren su comodidad antes de apoyar las causas sociales?

Mucho se habla de igualdad y de derechos humanos, pero reducimos a discapacitado intelectual al que no está de acuerdo con nuestra propia opinión, bien dice Liébano Sáenz, el politólogo, que el debate político en México es tan pobre porque nuestra sociedad no distingue entre disentir y descalificar gratuitamente. En verdad hay quienes se sienten íntimamente ofendidos y con su orgullo comprometido cuando el otro le dice que no está de acuerdo con su opinión, se encienden los ánimos como si fuera un insulto y algo que es en realidad enriquecedor se vuelve divisorio.

Yo conozco personas que siguen a EPN, y lo defienden, y son personas trabajadoras, inteligentes y honorables. Y conozco quienes siguen a AMLO y también son personas honorables, cultas y trabajadoras, personas con ideas de izquierda, revolucionarios y anarquistas que aman a su familia y creen en la reforma a las instituciones; y hay conservadores, orgullosos de ser de derecha que son humildes y atentos. Tengo buenos amigos cristianos, testigos de Jehová, amigos judíos, cabalistas, también católicos devotos, incluso budistas y ateos agnósticos. Hay quienes son muy objetivos y escuchan atentos a quienes piensan diferente, y otros no tanto. Con todos he tenido conversaciones geniales, e iluminadoras y con todos he estado en profundo desacuerdo, cuando les hablo de mis preferencias políticas, lo que pienso de las instituciones, o del fútbol, o cuando hablamos de religión, de mi religión. Todos tenemos nuestra opinión, momentos de lucidez y un lado oscuro. Sí, ha sido duro, pero muy divertido, porque estamos de acuerdo todos en que no caben etiquetas, ni generalizaciones, y los absolutos son absurdos.

Yo sé que los hay, pero no todos son fanáticos, ni todos son fascistas. Y no, tampoco son todos los más considerados, ni los más sabios, pero todos somos personas, haciendo nuestro camino, lo mejor que podemos, muy diferentes, porque la verdad es que hay de todo, o mejor dicho, todos tenemos un poco de todo. Empecemos por ahí, yo tengo un poco de todo.

Y es que, realmente alguien cree que diciéndole al del partido X que es estúpido, va a cambiar de ideología? Nadie va a dar un paso evolutivo a partir de insultos y desprecio, es más nadie da ese avance por lo que digan los demás, es un proceso interno, hacerlo así, denostándonos, genera resentimiento y violencia, lo sabemos bien, ignoramos muchas cosas, pero el hecho de que duele el rechazo y las descalificaciones, es, por cualquiera que tenga sangre en las venas, sobradamente conocido. Y no es mi intención decirle a nadie qué es lo que tiene que hacer, sólo digo que esto genera división, y no la unión que tanto necesitamos y reclamamos. Sabiendo esto, haremos lo que nos nazca, que para eso tenemos un criterio.

Pero, ¿por qué ponemos toda la atención en nuestras diferencias?

Somos responsables pero no somos culpables. Hay un elaborado trabajo de sugestión masivo que focaliza el periodismo comercial, el entretenimiento y otras formas de comunicación en temas como racismo, sexismo, clasismo, y otros ismos, todos con un criterio maniqueo. No es teoría de la conspiración, escucha las conversaciones casuales, las series, el cine.

Claro que es muy rentable, y cómo no, es muy divertida y liberadora la catarsis, a quién no le han roto el corazón, quién no ha sufrido una pérdida, o una traición?, quién no sabe lo que es la desesperación, la confusión, la impotencia?, quién no se ha sentido víctima alguna vez?, a quién no le ha parecido que es rico el chisme alguna vez? Todos queremos que pague el malo, el mentiroso, por hojuela y traicionero, que lo violen en el infierno por gandalla y abusivo. Pero, esta forma de entretenimiento es peligrosa, nos hace sentir (no creer desde el intelecto, sino sentir, desde la emoción), que nos dividimos entre buenos y malos, que las personalidades son planas y simples, así en blanco y negro.

Ya sabemos, conocemos, que esto es falso, pero el sentimiento, la emoción no distingue. Esto es peligrosísimo, nos hace creer ciegamente en el sistema de premios y castigos, y olvidar que también nosotros cometemos errores, hemos sido víctimas pero también hemos dicho mentiras, que hemos cometido actos destructivos, y que también hacemos cosas a escondidas para eludir el castigo. Todo eso nos impide llegar al hallazgo de que es necesario andar esos caminos sin etiquetarlos en nuestro proceso evolutivo, sin juzgarnos. No somos ni buenos ni malos, esto es muy trillado, pero en verdad hay que repensar ese control del que tanto nos jactamos, y aceptar que somos capaces de ejercer la más loable conducta ética como la más baja, y perversa de las conductas, el mismo potencial lo tenemos todos, la diferencia la hacen nuestras decisiones.

Pero esto no es un examen, el punto es que nos impide ser compasivos, porque nuestro sentimiento nos impide reparar en que somos personas, con capacidad de aprender, de evolucionar, y de decidir, porque lo cierto es que nos quedamos en la etiqueta, y así como escondemos nuestros errores y defectos, así como nos esforzamos en dar la apariencia, con esa misma fuerza de nuestros propios miedos, señalamos y juzgamos a los demás. Y así aplicamos nuestra propia medida a los demás. Y cuando nos cachan pedimos perdón, comprensión, todos cometemos errores, pero cuando nos toca ser compasivos con los errores de los demás somos duros, indolentes. Que lo perdone Dios!!

Hace falta compasión. Estamos muy sugestionados con la idea de que cometer errores nos convierte automáticamente en malas personas, o mejor dicho en personas indeseables, y así es como se supone que debemos sentirnos según el modelo educativo que nos entrena para rechazar los errores y no para aprender de ellos, y como no podemos dejar de cometerlos los escondemos y pobre de aquel a quien cachen, su culpa será su fuente de sometimiento. Sí, también podemos ser muy manipuladores. Hay que empezar por perdonarnos a nosotros mismos, a respetarnos a nosotros mismos, a amarnos y agradecernos cada paso que hemos dado para vivir la autoaceptación.

México no es un país de idiotas e ignorantes, sólo estamos sugestionados, hipnotizados, para limitarnos solos y dividirnos, la unión será siempre un objetivo que esté un paso adelante como el conejo que tiene una zanahoria sujeta a su propia cabeza, está cerca, pero fuera de su alcance. Todos estamos hartos, enojados, asustados, sabemos que hay que hacer algo, coincidimos todos con eso, pero a la hora de organizar, nos topamos con el primer obstáculo: Estamos divididos.

Todo lo que hacemos o dejamos de hacer está motivado por nuestras emociones, las cuales son imposibles de controlar una vez que ocurren, podemos reprimirlas pero de que se sienten, se sienten.

Los impulsos son irresistibles y por eso es tan efectiva la sugestión. Los impulsos ocurren en nuestro punto ciego, no los razonamos sólo los sentimos y dependiendo de cómo nos sentimos, actuamos. Literalmente somos lo que sentimos. Vivimos ahogados en nuestra subjetividad y cegados por nuestras emociones. Nota las emociones que surgen durante los desacuerdos, es fácil hacerlo personal porque esta energía nos arrastra. Hay que generar paradigmas diferentes a partir de la misma fórmula de autosugestión.

El principio es el respeto. El ejercicio del respeto es un proyecto personal que implica el reconocimiento de sí mismo para llegar al reconocimiento del entorno, de sus individuos y la voluntad de procurar conectores armónicos entre ellos. Que una persona piense diferente de mi no devalúa mi opinión, mucho menos mi persona, reconozco mi valor y por eso puedo reconocer el valor en el otro.

O sea que si no me gustan las preferencias de los demás pero quiero propiciar conectores que nos unan, no debo clavarme en nuestras diferencias, sino hallar los puntos en común que nos hermanen en la causa y adaptarme armónicamente a sus diferencias. Pero sobre todo no tomarme personal los desacuerdos. Si ponemos un tema en la mesa es para arreglarlo, no para echárselo en cara a nadie, ni para taparme los oídos si no me gusta lo que escucho.

Reconocer al entorno y sus individuos tal como son, sin pretender cambiarlos, sin generar expectativas personales y adaptándose a sus peculiaridades para generar armonía en sus relaciones, resulta en un movimiento evolutivo en el que se desarrollan potenciales de complementación, adaptación y desarrollo individuales, procurando al otro y propiciando la evolución del sistema completo.

El respeto es la primera condición para la libertad, el principio de la vida, la base para levantar cualquier sistema, la fórmula de cualquier intercambio, sea en los ámbitos más elementales o en los más complicados. Todo inicia con el reconocimiento de uno mismo y de los demás, y evoluciona hacia la complementación y la conciencia de unidad.

A partir de la unión será posible la organización. Todo el mundo lo sabe, pero no lo hacemos porque hay resistencias psicológicamente implantadas y culturalmente reforzadas, que limitan la conducta y nos hacen sentir (sentir, no pensar), miedo, incomodidad, estridencia cuando modelos alternativos se nos plantean. Por ejemplo, cuando vemos en las noticias la historia de jóvenes con preparación universitaria trunca o sin preparación académica, haciendo riqueza con sus negocios virtuales nos sorprendemos porque simplemente nos cuesta creer que son exitosos sin caminar el camino de tortura y sacrificio que nos han dicho que tenemos que vivir para alcanzar el éxito.

Se nos ha dicho también que la seguridad es lo primero, que no hay que tomar riesgos innecesarios, que los contratos son más importantes que la voluntad que los genera, que los ricos son deshonestos, así como si fuera una regla. Se nos han dado normas inflexibles y rigurosas sobre la moralidad, la dignidad, la decencia, y el honor que nos hacen pensar que esas abstracciones son permanentes e inmutables cuando fueron creadas por el individuo y para el individuo que tiene una naturaleza flexible y en permanente cambio.

Cómo vamos a cambiar si ni siquiera somos capaces de imaginarnos creando y asumiendo nuestro propio camino con nuestras propias reglas, sin que nos validen o nos invaliden, sino asumiendo la responsabilidad de autodeterminarnos, autodirigirnos, reconocernos y después de eso aún sentirnos en la libertad de cambiar de opinión y de variar nuestros compromisos y acuerdos con nosotros mismos.

Si el candado es psicológico, ahí, es donde debemos comenzar.

Ese es el principio, poder imaginar, visualizar, acordar mentalmente que somos lo suficientemente capaces y valiosos para no depender de nadie, que no necesitamos tampoco poseer a nadie, sino generar una sana interdependencia, que todo lo que creamos es para nuestro bien y si nuestra creación es inútil, complicada o nos perjudica podemos y debemos crear algo nuevo y diferente, que es nuestro entorno al que debemos la vida, a los animales humanos y no humanos, que nos debemos recíprocamente lealtad, fraternidad y respeto.

Hay que variar el paradigma de sugestión a uno de autosugestión deliberada, porque la emoción motiva la acción y si tenemos miedo tendemos a la parálisis, a movernos dentro de los límites tolerados o a cometer actos de violencia. No se trata de salir y renunciar al trabajo, ni de sacar a los niños de la escuela porque el modelo educativo no funciona, o dejar de hacer la despensa de hoy para mañana en el súper, ni de quemar el dinero que representa la deuda que nos esclaviza, tal vez no estamos preparados para ese tipo de movimientos radicales, tampoco se trata de salir a partirnos la cara o bañarnos en sangre de políticos, aunque muchos estén dispuestos a arriesgar su vida y su integridad por la causa. Pero admitámoslo quejándonos y resignándonos, nos hacemos cómplices del modelo piramidal, muchas personas pretenden enfrentar la crisis haciendo lo que han hecho siempre, cumplir con sus obligaciones, cansados y de mala gana, pero aguantando los golpes. En cualquier caso seguimos estando bajo el mismo esquema de dominio.

Porque el problema no es que personas corruptas ocupen las legislaturas, la administración o los tribunales, sino que el sistema no admite personas honestas, vivimos en un modelo de corrupción funcional y sistemática. El sistema es piramidal y está diseñado para que la élite de poder, esos gobernantes sin rostro, ejerzan un dominio aplastante sobre quienes estamos en la base, piénsalo por un momento, ejercer la representación o representatividad de millones de personas es materialmente imposible, entonces sólo podemos aspirar a un simulacro de soberanía, de justicia y de equidad en la distribución de riqueza, para aparentar equidad es necesario corrompernos, en un sistema torcido sólo es posible adaptarse mediante torceduras. Porque así presida al gobierno el mismísimo Buda, lo cierto es que el Estado y su nación tienen estructura sistemática, y al sistema, lo hacemos todos, y una sola persona sólo puede dirigir, determinar, y decidir sobre sí misma. Por esa razón el esquema de poder no es de complementación sino de competencia, así se procura el dominio, no es de educación sino de desinformación, no es de evolución social sino de estancamiento y conservación de estatus, puros factores divisorios, así se domina y se conserva una tiranía.

Pero estamos muy sugestionados por la idea de seguridad que nos ofrece el sistema, muchos están convencidos de que necesitamos un estado represor, que nos proteja de nosotros mismos, cuando constatamos cada día su incapacidad para brindarnos esa protección, porque la única forma de estar seguros entre nosotros es que nosotros individualmente decidamos no hacernos daño. La sugestión es una verdadera venda que nos mantiene ciegos de espíritu, un magnífico instrumento de dominación, que permite que los hipnotizados estén viendo sin ver.

Antes de desesperarnos pensando cómo le vamos a hacer para someter a los gobernantes al control del pueblo, ideando cómo manipular este esquema de dominio, hay que hacer un ejercicio mental de aceptar que este sistema como está es insostenible. Que las soluciones que les funcionaron a las generaciones que nos antecedieron, hoy son peligrosas y esclavizantes. Que el control es imposible, sólo es posible la represión cuando el mal está hecho, el castigo, no previene, ni reivindica, sólo genera más daño. El castigo sólo cabe en un esquema de venganza, porque da la sensación de desquite y por eso es tan popular. Y en un marco de tensión, impotencia y resentimiento, un sistema represor genera criminales.

Hay que aceptar nuestro sistema económico es cruel y que no podemos obtener justicia social fomentando con nuestro consumo un sistema capitalista. No se trata de cambiar nuestra vida de hoy para mañana, pero sí de aceptar en nuestra mente, que es nuestro modus vivendi el pretexto para dominarnos, habrá que redefinir nuestras necesidades en cuanto a educación, salud, seguridad, generación de ingresos, entretenimiento y consumo.

Imaginar algo así no es fácil, da vértigo, porque implica el colapso de nuestras creencias más arraigadas, la caída del sistema y el hallazgo de que nuestra vida hace al sistema y el sistema a nuestra vida tal como la conocemos. Pero cómo lo vamos a hacer si ni siquiera somos capaces de imaginarlo? La capacidad para imaginarlo es apenas el comienzo.

Ese John Lennon sabía lo que decía cuando escribió Imagine, es tradición oculta muy antigua. La imaginación es en donde inicia la creación, hay que meditar mucho en este útil y efectivo conocimiento verdadero.
Si uno lo intenta no sale a la primera, pero hay que dar el esfuerzo para variar la emoción, porque es la emoción la que determina la acción y no podemos pasar a acciones proactivas sobre las bases del miedo, el odio y la desesperación que nos inspiran los eventos resientes, sobre esas bases sólo conseguiremos más de lo mismo, como ha sido siempre.

Nuestras acciones deben ser sostenidas e inspiradas por emociones de serenidad, solidaridad, gratitud, confianza, respeto y por trillado que suene: amor. Yo sé cómo se lee pero es verdad, no lograremos la unión sobre otras bases.

El principio para revertir la sugestión de que hemos sido objeto toda la vida es hacer este tipo de variaciones mentales, esta es la primera acción, un ejercicio intelectual, muy simple pero muy básico. Porque si no resolvemos ese drama, lo estaremos reciclando por generaciones.

Tu sistema de seguridad implantado por sugestión va a activarse, imaginando o recordando todo tipo de resistencias, pensando que es muy idealista para realizarse, o que es estúpido o cursi, que conoces personas que no merecen compasión, pero si lo piensas bien todo lo que ves actualmente es un reflejo que tiene perfecto empate con nuestros pensamientos y nuestras sugestiones. En verdad nosotros somos el sistema.

Pero hay que ser valientes y atrevernos, jugar a hacer cosas diferentes. Imaginar por ejemplo, instituciones que propicien libertad, familias diversas unidas por amor y no por estatus o codependencia, un sistema económico de solidaridad, imagina entrar a un mercado y tomar únicamente lo que necesitas sin que te cueste nada, (nada más imagínatelo, no estoy diciendo que lo hagas, esfuérzate visualizándolo, sólo está pasando en tu mente), imagínate trabajando en algo que te apasione, que haga que las horas vuelen mientras tu vives únicamente el presente, lo que sea, sin recibir paga material sino sólo la satisfacción de servir a los demás haciendo lo que te hace feliz, no necesitas dinero porque en el súper todo es gratis, y cuando te aburra, estar en libertad de cambiarlo, imagina un sistema de justicia basado en la compasión, donde los criminales puedan indemnizar su daño y rehabilitarse en una sociedad que los ama y los perdona legítimamente, (no imagines casos horripilantes, sólo que es posible un sistema así, yo sé que no es fácil), un sistema de salud integral, y solidario, basado en la fraternidad del pueblo por sus iguales, convivir sin crueldad con todas las especies, tomando del planeta sólo lo que necesitamos, cuidar de nuestros ancianos, sabiendo que podemos llegar a esa edad con todas nuestras necesidades cubiertas; un diálogo de respeto a las ideas disidentes, sin descalificar o humillar a quienes piensan radicalmente diferente. Intenta, sólo es un ejercicio mental.

Nota cómo te sientes imaginando todo aquello.

La emoción marca la acción. Esto es un hecho, para cambiar lo que te dé la gana, la única forma de revertir la sugestión que nos marca, es generar una autosugestión distinta. Se llama ley de efecto, es un principio científico usado en terapia psicológica.

Lo creas o no, imaginarlo es el principio para generar cambios a cualquier nivel. Ponlo a prueba, cuando no tengas ganas de hacer algo, relájate y trata de imaginarte haciéndolo, no que te pares a hacerlo porque será de mala gana, sólo imagínate en tu mente haciéndolo durante algunos minutos, y vas a sentir ganas de materializarlo.

Este es el tipo de cosas que deberían enseñar en las escuelas.

A partir de este momento siéntete en perfecta libertad de hacer lo que te nazca, sabiendo que primero te va a tomar algún tiempo imaginarlo y sostenerlo en tu mente para sostenerlo en tu conducta, que la variación de todos los aspectos de tu vida dependen de tu nivel de concentración y la elección cuidadosa de las acciones que decidas tomar al respecto, tus acciones serán derivadas por tu emoción.

No, México no es un país de tontos, ignorantes, es un país de personas que buscan el éxito a través de su esfuerzo, pero con miedo, privilegiando el fin sobre los medios porque están sugestionados a cuidar sólo de sus familias, desentendiéndose de los demás, a agruparse bajo un criterio de discriminación, excluyente, a ver sólo una pequeña parte del todo. Donde hay recelo y desconfianza no puede haber solidaridad. Somos un país de hipnotizados pero ya hay varios intentando caminos diferentes, validándose a sí mismos, generando su propio lugar dentro del sistema e incluso sistemas nuevos e incluyentes.

Nos está faltando caminar con convicción, vivir nuestros ideales para inspirar a los demás, creer que somos capaces de ser nuestro propio líder en lo individual, en lo familiar, en lo público, respetando al disidente, sea fanático religioso, o cientifisista. No estamos aquí para convencer a nadie de que nuestras ideas son las correctas, mucho menos para imponerlas, si lo que hacemos está bien, los demás se inspirarán con nuestro ejemplo, si tu ideología funciona, me inspiras a seguirte, pero si intentas convencerme de que yo estoy mal y tú estás bien, me da flojera y nos dividimos.

Cómo vamos a defender nuestra soberanía como pueblo si no nos hemos ganado nuestra autonomía como individuos, si el miedo dirige nuestro criterio.

Dejemos de avergonzarnos de nuestros errores, si son ridículos hay que reírnos, si son graves hay que remediarlos, si no sabemos cómo hay que buscar cómo, si son irremediables hay que perdonarnos, pero en todo caso hay que aprender de ellos y soltarlos, hay que mejorar la opinión que tenemos de nosotros mismos y de nuestros grupos, como familia, como amigos, como vecinos, como ciudadanos, como humanidad. No te decepciones de lo que hacen los demás, ni los insultes, ellos están en su propio camino, lidiando con sus propios miedos, cuando alguna mala noticia nos sacuda, no hay que entrar en el tornado de las emociones, volteando a ver qué hacen los demás, tengo qué preguntarme como lo puedo mejorar yo con mis acciones y en ese camino voy a conocer personas motivadas por la misma causa, para complementarnos, esto no es una competencia.
Comencemos por aceptar nuestra capacidad para dirigir nuestra voluntad individual, por validar nuestras ideas y responsabilizarnos de nuestra propia moralidad, sabiendo que todo lo que hacemos y deseamos a los demás tiene una consecuencia para nosotros. Nuestra misión no es ser ricos y famosos o ayudar a los demás, sino ser honestos en la formación de nosotros mismos, respetando a los otros y sólo en el camino de nuestra realización honraremos la realización de los demás, porque nadie da lo que no tiene.

Dejemos de ser indignados y convirtámonos en dignificadores de nuestros propios modelos de organización, integrándonos, no dividiéndonos.

Si queremos honestidad hay que revisar qué conductas nuestras permiten y fortalecen las políticas deshonestas. Si buscas un modelo económico solidario, hay que evitar prácticas capitalistas. Si nos castigan con los impuestos, castiguemos con el consumo. Si crees que las leyes o los tribunales son injustos, busca arreglar tus propias controversias ofreciendo tratos justos, bajo un esquema de ganar-ganar, antes de llegar a un juzgado. Si quieres resolver problemas, no los hagas personales. Si quieres evolución social inicia con el respeto hacia a ti y luego hacia los otros. Si quieres amor debes creer sinceramente que eres digno y valioso. Si quieres riqueza hazte consciente de que tu confianza, inteligencia, talento, hobbies son un capital que genera riqueza para ti y para quienes necesitan tu servicio, antes de la acumulación de recursos la riqueza está en el reconocimiento de las capacidades propias de complementación, no de competencia. Conviértete en tu propio héroe.

La capacidad para generar el cambio y crear nuestras respuestas, la hemos tenido siempre, sólo tenemos que iniciar por hacernos conscientes de ella.

“Imaginación, es el instrumento que canaliza la energía de la inteligencia y la voluntad. Su poder permanece siempre a nuestro servicio.”
(Eliphas Levi. )

Coinciden los sociólogos y politólogos, no sólo es el alza incosteable al transporte público, es el resentimiento social acumulado por varios abusos e incongruencias, el gasto de la copa confederaciones y el mundial de la FIFA en 2014, presumiendo de índices económicos saludables en un país que tiene a su pueblo viviendo al corriente cuando son afortunados y prescindiendo de servicios básicos cuando son incosteables, con su economía doméstica al borde del colapso.

El pueblo brasileño ha salido a la calle en cascadas humanas de protestas para oponerse a la política económica de organizar eventos y costear lujos a unas cuantas familias de políticos y empresarios cargándoselos a la clase trabajadora. Las autoridades en lugar de buscar la solución que piden los manifestantes en sus consignas, están buscando a quien los organiza, a su líder para anularlo. Pero las personas se han sumado a las protestas de forma voluntaria y espontánea, simplemente les ha parecido que este capricho de sus gobernantes oficiales y no oficiales va a costarles el alimento de sus familias, y que mientras hacen negocios con inversiones gigantescas a sus eventos internacionales ellos no pueden ni pagar el trasporte colectivo.

Un fenómeno parecido ocurrió en Islandia en 2009, cuando las personas salieron a protestar por el fraude financiero a la banca, en el que las autoridades decidieron que la deuda sería pública, a cargo de su clase trabajadora. La deuda para los islandeses se volvió impagable, las hipotecas y financiamientos subieron sus tasas de interés a índices absurdos, su moneda colapsó, de repente su dinero no tenía valor y la despensa del súper encareció por encima de su capacidad económica.

Los ciudadanos salieron en cascada a la calle, con puntos petitorios bien claros y de estudiada viabilidad, obligando a que se convocaran elecciones anticipadas, y negándose categóricamente a las soluciones propuestas por el senado.

Activaron una iniciativa civil donde se proponía dar solución a la deuda en los términos de la ciudadanía, primero que se condonara la deuda hipotecaria a los ciudadanos para que pudieran liquidar la deuda externa con los bancos europeos, después congelar los intereses a una tasa fija, luego elevar la cantidad recaudada por concepto de pago a razón de una tasa anual. Se votó y se ordenó decretar la vigencia de la iniciativa civil, se arrestó al primer ministro y muchos funcionarios salieron huyendo del país, se le condonó la deuda hipotecaria y por financiamiento a más de un 50% de la población.

En junio de 2010 aprobaron una ley de libertad de información pionera en el mundo, que reconoce el derecho de la ciudadanía a saber de las acciones que emprenden sus gobernantes y que protege el ejercicio del periodismo. Pero además, se hizo una reforma a su constitución, la primera en la historia de la humanidad redactada y votada directamente por los ciudadanos, según la cual está prohibido hacer pública cualquier deuda privada, sea bancaria o de otra índole, es inconstitucional y por lo tanto el Estado jamás utilizará sus recursos públicos, ni su potestad soberana para ordenar a la ciudadanía costear deudas generadas por particulares empresarios.

Tremendísimo avance logró Islandia en un planeta cuyos distintos gobiernos están cooptados por instituciones financieras y empresarios que se apropian de naciones enteras endeudándolas y dominándolas, definiendo incluso las pautas de la economía doméstica mediante el control de precios. Ese ultraje se actualiza en cada país del planeta, España está quebrada por su deuda pública, y ahora Brasil está pasando por lo mismo.

Islandia ya puso el ejemplo. Una protesta civil, pacífica que apoyaron todos, desde civiles hasta policías y funcionarios, que aún trabajando para el gobierno asumieron que ellos también son pueblo, que ocuparse de los asuntos públicos no sólo atañe a gobernantes, ni su análisis a especialistas y estudiantes, ni las protestas a grilleros ociosos y rebeldes. Que no basta con inconformarse, hay que ponerle solución a los problemas de gobierno porque nos son atinentes a todos y sus consecuencias afectan a nuestra familia directamente.

Que Brasil se ilumine con la misma lucidez de mentes ciudadanas brillantes y comprometidas, que su protesta permee de las calles a su constitución y a sus políticas públicas, porque aceptan primero que nada que si no se compromete cada quien en lo individual, será imposible lograrlo masivamente, porque saben que el gobierno oficial y extraoficial no cuida de su pueblo. Que caminen por el sendero abierto ya por los hermanos de Islandia, que son punta de lanza en una era de naturalidad, inteligencia y compromiso espontáneo de todos en ganancia de todos, y que esa energía inteligente nos termine alcanzando, a cada persona en la tierra.

Conocer es poder.

Ley Acta. Carta ciudadana

Ciudadanos Senadores al Honorable Congreso de la Unión:

Sabemos que fue firmado en Japón por el presidente de la República Méxicana un tratado que compromete a México a someter su actividad de comunicación electrónica a la regulación ordenada por la llamada Ley ACTA según sus siglas en inglés, y que sólo falta la aprobación de la Cámara Alta que en sus dignos cargos representan, para que entre en vigor. Esta ley, como ustedes saben tiene por objeto evitar la comisión de conductas delictivas y proteger los derechos de propiedad intelectual en general y autorales en particular, sin embargo, el compartir contenidos en internet no violenta los derechos autorales mexicanos, toda vez que no se realizan estas operaciones con fines de lucro y sólo en caso de que se demuestre lo contrario, contamos con una regulación nacional específica que previene y penaliza este tipo de delitos siempre respetando las garantías y derechos humanos protegidos por los ordenamientos constitucionales.

Esta Ley, sin embargo, implica serias violaciones a nuestra Carta Máxima, pues su aplicación obligaría a los proveedores de internet a que revelen a las autoridades información de aquellos usuarios que sean sospechosos de violentar los derechos de autor. Las autoridades podrían establecer multas y suspender el servicio a los infractores. Este acuerdo fue polémico debido a que gran parte de las negociaciones fueron hechas de manera privada entre los gobiernos. Todo ello en quebrantamiento del artículo 16 constitucional cuya jerarquía en orden de aplicación legal es superior a la de los Tratados Internacionales.

La importancia de la entrada en vigor de este ordenamiento nos implica a todos los ciudadanos que hacemos uso de los medios de comunicación electrónica masivos y a pesar de eso no se le ha dado suficiente difusión, impidiéndonos conocer su contenido real y sus alcances legales.

Por las razones expuestas y dado que es el voto de los Senadores al Honorable Congreso de la Unión, el que decidirá la entrada en vigor de la referida Ley ACTA, atentamente solicito, solicitamos, la denegada autorización de esta Honorable Cámara Alta Al Congreso de la Unión para la entrada en vigor de este Tratado Internacional, a fin de evitar a toda costa que las presiones internacionales quebranten la democracia y los principios constitucionales que rigen al Estado Mexicano.

Este tipo de regulaciones no propician el cabal desarrollo del Estado de Derecho y sí lo vulneran en detrimento del contrato social, según el cual nación y gobierno se someten por libre voluntad a la regulación jurídica que equilibra y armoniza las relaciones y operaciones entre gobernados; entre particulares y su gobierno y entre órganos y entidades pertenecientes al gobierno del Estado, por esa razón y en virtud de que las operaciones ejecutadas en internet, no violentan los derechos de propiedad intelectual y en todo caso para determinar que existe una conducta delictiva, esta debe investigarse y acreditarse en su totalidad antes de vulnerar los derechos constitucionales de los usuarios, los cuales deben ser observados por cualquier ordenamiento internacional que se quiera integrar a nuestro sistema jurídico, es indispensable que antes de permitir la entrada en vigor de esta ley, se difunda y se explique a todos los ciudadanos usuarios de internet, y se analice en cada uno de sus extremos legales, sociales y económicos a fin de cuidar que ningún derecho humano y ninguna prerrogativa constitucional se vean quebrantados por este tipo de regulaciones.

Lo cierto, honorables ciudadanos integrantes de la Cámara Alta al Congreso de la Unión, es que cada particular gobernado en comunión con ustedes, todos somos ciudadanos mexicanos, todos somos y configuramos al pueblo de México y todos tenemos el deber cívico, el deber ético y el deber moral de cuidarnos entre nosotros, de custodiar nuestros derechos ganados y no ceder ante cualquier forma, sea política, sea jurídica o de cualquier otra índole que siendo injusta, perjudique, limite o reprima nuestro inalienable, perpetuo y soberano derecho de auto determinarnos, auto limitarnos y auto dirigirnos.

Por lo expuesto y fundado, atenta y respetuosamente solicito que no emitan su voto aprobatorio a la Ley descrita.

Agradezco mucho su atención.
Melina Aceves Ulibarri meliacdan@hotmail.com

LA REVOLUCIÓN SEXUAL.

” Todo debe empezar con algún beso, que al haber estallado a quemarropa

Derrite la camisa y el corpiño, o que deje en los pies que se haga un charco de pantalones.”

                                                                                                                                                                                       Enrique González Rojo.

El ser humano en su ánimo por conocer ha reducido a dimensiones irreales el pulso de cada manifestación universal, limitando el objeto de su estudio a medidas que resulten comprensibles y más aún, controlables. Sin embargo, han existido mentes extraordinarias que intuyen la grandeza del universo y reconocen con humildad que los límites fueron creados por la civilización, que son ilusorios y que sólo los aplican y observan quienes han sido sometidos a un duro y constante entrenamiento para reconocerlos, y que desde luego, en esa medida resultan innecesarios. Una de las grandes aportaciones que nos han hecho estas mentes brillantes es la declaración de que lo que conocemos es apenas una pequeñísima parte de la realidad que se estudia y además de ser incompleto, nuestro conocimiento no es absoluto, su grado de veracidad en muchos aspectos es cuestionable.

En un principio, el sistema organizado por la civilización fue creado para servir y fomentar el desarrollo de la calidad de vida humana, para servir al bien común en su evolución espiritual, la búsqueda de la verdad y el desarrollo de la especie en una sana expresión de su energía vital; pero luego el esclavo se convirtió en tirano y el sistema cuyo objetivo es la procuración de la vida y su comodidad, es ahora una pesada carga para la humanidad cuyos hombres y mujeres son educados para ser esclavos de arquetipos vacíos, reprimiendo y aún anulando la energía vital que por no salir y expresarse se convierte en impulsos sádicos que cuando no son combustible de asesinatos y violaciones matan de cáncer.

La prisión que sostenemos es pesada y peligrosa, buscamos satisfacción pero apenas podemos pagar momentos de placer vacío que al cabo cansa más, y buscando encajar nos obligamos a parecer anuncios publicitarios, en escenarios y circunstancias inexistentes, con sonrisas sempiternas, satisfechos de nada y vacíos de espíritu, buscando parecer, se nos va la vida.

Se nos ha dicho que nos rebelemos al Estado, a la familia, al sistema, y hemos presenciado grandes batallas y revoluciones, levantamientos armados que tiñen de sangre periodos importantes de la historia, que por su parte registra qué pasó cuando los rebeldes ganaron, resulta que el modelo que proponían, la libertad que adornaba sus banderas, simplemente no pasó.

¿Cómo le hace uno para cambiar al mundo si los levantamientos masivos sólo sustituyen a un tirano por otro más imprudente?

Enrique Ibsen decía que un Estado sólo puede levantarse culturalmente mediante la fuerza de voluntad de un individuo. No hay cambio posible si no se experimenta primero en uno mismo. En la entrada del oráculo de Delfos se veía la leyenda :”conócete a ti mismo y conocerás el universo”. Sin duda los antiguos sabían.

La cuestión es cómo se inicia ese cambio y antes de eso, ¿queremos cambiar? Fue Wilhelm Reich, uno de los valientes que señalaron los candados que nos detienen y cómo liberarnos, su teoría desde luego fue muy controvertida, pues denunciaba abiertamente que la sociedad es en su esencia un sistema que deliberadamente crea individuos mediocres, de moralidad doble y sexualidad torcida, porque enfermos de neurosis y de insatisfacción crónica es más fácil controlarlos.

Expuso como se logra aleccionar a las multitudes mediante tradiciones familiares que condicionan al individuo a ganarse su lugar en el clan no por su nacimiento, sino convirtiéndose en alguien de quien sentir orgullo, aunado a la incesante operación de la publicidad y los medios de entretenimiento que crean expectación y deseos en las personas, bajo la premisa de que así como estamos, estamos mal, pero que alcanzaremos la felicidad, el reconocimiento o la aceptación si compramos un auto o consumimos una marca.

Observó cómo se forma una coraza en el carácter personal de los seres humanos civilizados expuestos y sometidos a este sistema y declaró que la energía vital se halla contenida en esta rigidez, la identificó con la libido y concluyó que es la represión sexual y el nulo entendimiento de los instintos y los impulsos sexuales los que nos enferman de neurosis y de necesidades sádicas. Esta condición garantiza la perpetuidad del sistema, pues educaremos a los infantes procurando los mismos paradigmas y nos programamos para detestar a los jóvenes, a los amantes, a las personas felices, castigándolos con etiquetas como idiotas, sucios o dementes.

Explicó asimismo que un infante nace sin la programación que limita sus impulsos primarios (sexuales, emocionales y de supervivencia) y los actos represivos de quienes le cuiden fijarán esos impulsos en su personalidad. Hay varias teorías psicoanalíticas que apoyan y explican este proceso, según las cuales el desarrollo de la personalidad se dará con base en una profunda y constante sensación de estar equivocado, lo que resulta en una actitud ambivalente de resentimiento y tendencia a la complacencia.

En ese sentido resulta que la personalidad se tuerce o no se desarrolla por completo en cuanto a su entendimiento, orientación y preferencias sexuales, es decir la sexualidad se halla subdesarrollada, y los impulsos (sádicos, narcisistas, incestuosos, homosexuales, masoquistas, de complacencia, asesinos, de autocensura, etc.) persisten pero son reprimidos por la culpa, dado que el individuo en lugar de comprenderlos y canalizarlos evita enfrentarse al hecho de que desea ejercerlos ya que teme al castigo social que implica el aceptar su homosexualidad o los celos que le causa alguno de sus padres, por dar un ejemplo.

Por esas razones, los individuos sumidos en la culpa no tendrán relaciones sexuales plenas, y sus relaciones no sexuales o sociales se verán socavadas por este defecto, ya que se conducirán con resentimiento, inseguros e insatisfechos (reprimiendo sus miedos y sus impulsos sádicos, de complacencia, asesinos, etc.) se dejarán guiar y entregarán su cualidad de autodeterminación a cualquier persona o institución que muestre las cualidades protectoras de un padre, que se hace responsable por sus culpas (siendo esto imposible), tal es el caso del Estado, la iglesia, los grupos sectarios, las tribus, entre otros.

Estos grupos te dirán por medio de sistemas de comunicación masiva o privada, que vestir, qué comer, de qué hablar, qué estudiar, cómo ser, qué comprar, la idea es que te mantengas consumiendo. Todo eso bajo la premisa de que así como eres no sirves, mantente comprando, porque te hace falta tener talla cero, la piel clara y verte como de 15 años, para eso ellos te venden cremas para adelgazar, cremas aclarantes de piel y células que rejuvenecen, no sirven pero igual te las venden.

Pues bien, Wilhelm Reich afirma que si la función del orgasmo se cumpliera (liberar y recibir energía por medio de la función mecánica de expansión y contracción propia de los espasmos orgásmicos), y las personas vivieran orgasmos sin angustia, y tuvieran relaciones sexuales plenas y sanas, fundadas en el valor incalculable del ser por sí mismo, y se compartiera con los demás sin miedo, sintiéndose aceptado, canalizando, comprendiendo y sanando los impulsos reprimidos en la infancia, entonces se liberaría de la culpa, se entendería y se aceptaría a sí mismo, iniciando una relación de amor propio, es decir se amaría así mismo.

Una persona que se ama y se acepta a sí misma, empieza a sentir impulsos de superación, de compasión y de integración, eso es lo que tiene y lo que da. No siente culpa y puede responsabilizarse de su vida, entiende y enfrenta sus miedos, no necesita seguir a un líder, ni idolatrar imágenes ni personas, se tiene y basta a sí mismo, por eso no busca aceptación ni reconocimiento, no los necesita. Es capaz de enfrentar tanto el éxito como el fracaso y los olvida para seguir con su vida. Conoce y defiende sus derechos, construye y vive la felicidad en el presente y no declina de su vida por falsas promesas. No sabe qué hay al final pero camina seguro de que ha andado una buena vida y de que aunque el mundo le da la espalda se tiene a sí mismo.

Este tipo de personas, son como el Súper Hombre de Nietzsche y no se dejan influir ni dirigir por nadie, no necesitan represiones ni creen en el castigo. No tienen miedo de morir porque han vivido y por esa razón no permitirían que se estableciera un Estado tirano. Con personas así no habría narcotráfico; sin guerras y sin sangre se organizarían para apoderarse del mercado ejerciendo el poder del consumidor, harían lo mismo con las trasnacionales y con los partidos políticos. Cuidarían su cuerpo haciendo ejercicio y comiendo sano, cuidarían su mente consumiendo entretenimiento inteligente y leyendo libros. Sería imposible dominarlos.

Esta es la revolución sexual que propone Wilhelm Reich, vivir con responsabilidad una sexualidad sana pero plena que deje fluir la energía vital y creativa en amor y entendimiento, porque toda relación inicia con el amor hacia uno mismo. Una sexualidad sin etiquetas y sin culpas, sin grilletes ni límites de autocensura, porque no habría necesidad, nadie saldría lastimado porque todos serían honestos, tendrían el coraje de decir “no me caso, quiero estar contigo sin comprometerme hasta la muerte, pero prometo amarte y cuidar de ti y de mi hasta que nuestro camino evolutivo nos separe, pero si no estás de acuerdo, eres libre de irte en paz.”

Estas personas entenderían la importancia de iniciar un proceso de introspección para conocerse a sí mismos y ahí, en la intimidad de su ser pondrían sus límites y construirían una moral basada en el respeto que inspira el amor y el amor que inspira el respeto. Serían complementarios y no competitivos y las reglas de represión ya no serían necesarias.

Este camino lo inicia el individuo, no las masas, por eso fracasan las revoluciones armadas, por eso, como diría la extinta agrupación de Fobia, hace falta una revolución sin manos, y aquí deja el maestro Wilhelm Reich con toda la fuerza de su corazón amante el proyecto de su Revolución Sexual

Yo hablaba de que el enemigo principal era el sexo reprimido tapiado en 

su bragueta moralista…la solución… no se halla en el sofá, sino en la cama.”

Enrique González Rojo.

Melina Aceves Ulibarri

El pps adjunto (está al final del texto y se llama el Ego), tiene mucho sentido desde la colocación que hace de la mente Ego en la conciencia. Se afirma en Kabbaláh que el libro del pentateuco (los cinco primeros libros de antiguo testamento) no tratan hechos históricos, o del plano físico, sino que explican y relatan movimientos de la conciencia; aquí se pone complicado pero a lo que voy es que Adam y Eva, así como los sucesos que en el génesis se dicen sobre el Edén son el principio de la conciencia humana; es decir, Adam, Eva, lilith (la serpiente) y el Demonio, no son seres o personas, sino discernimientos de la conciencia. En esta inteligencia resulta que:

Adam: Es el pensamiento. (razón, ideas, estabilidad, conocimiento teórico, principio activo masculino).

Eva: Es sentimiento. (emoción, instintos, intuición, sensación, conocimiento empírico, principio pasivo femenino).

Lilith: Instinto, o más correctamente exceso en los instintos, es una variación de Eva (principio femenino, emoción, etc.), pero cuando se lleva al nivel más bajo da lugar a un ánimo de dominio, para satisfacer los instintos a costa de lo que sea. Son los deseos primarios llevados a un exceso, tal es la necesidad de reconocimiento, de sexo, la alimentación, etc. Todo ello llevado a un extremo (se identifican con los 7 pecados capitales). En Kabbaláh se le llama el deseo serpiente que refuerza, propicia y fomenta nuestro daemonium.

Demonio: De daimon, daemonium, que significa genio o divinidad menor y caprichosa. Es la mente Ego.

Fruto del conocimiento del bien y del mal: Es el conocimiento o la ciencia oculta que yace dentro de cada conciencia. Carlos Jung le llama inconsciente colectivo (que contiene los arquetipos universales). Deepack Chopra le llama ámbito no circunscrito y los Científicos de física de partículas llaman ámbito de posibilidades cuánticas del campo electromagnético universal. Se encuentra en la mente inconsciente y se accede a ella con meditación.

Árbol de la ciencia del bien y del mal: Se encuentra en la columna vertebral humana, se halla dispuesta en sephiroth con sus diez sephira que marca el camino de la evolución para llegar a Dios (observa que está dentro de nosotros y empata espíritu, cuerpo y mente).

Te preguntarás porqué Dios les tenía prohibido comer del arbolito, bueno, pues lo cierto es que no estaba prohibido, sino que no es posible acceder sin una preparación, disciplina y meditación; yo me imagino que es como ver el Aleph, si no hay preparación, lo que ocurre es un tremendo caos y confusión, una terrible sensación de que “no estoy bien, no entiendo nada y tengo mucho miedo”. Que se ilustra con la noción de estar desnudos y la protección de la hojita de parra que no es otra cosa que el sentimiento de culpa, vegüenza y miedo que son consecuencia de haber accedido a este “fruto” a partir del Ego y no a partir de la meditación y la disciplina para integrar a la mente disociada. Estos sentimientos, dice Kabbaláh, bajan la frecuencia vibratoria de la energía hasta hacerla densa, tanto, que la percibimos como si fuera sólida.

Sorprendente. Lo que enseña Kabbaláh es que el drama del Edén es un ciclo que sucede en la conciencia cada vez y de forma cíclica. Lo que pasó después es que tergiversaron todo y asimilaron Adam a los hombres (a todos) y Eva a las mujeres (todas) y por eso salieron con que las féminas son diabólicas, ligeras, explosivas, impulsivas y descocadas (como las emociones que no empatan con el pensamiento), aquí empezó el machismo (viste??? pero eso es harina de otro costal). En realidad ni Eva ni Adam son personas, sino movimientos de la conciencia, igual que el exceso y el Ego (que yacen en cada ser humano). Como el universo es fractal seguro que encontraremos representaciones en este ámbito físico, pero el punto es que estos movimientos de la mente son todos discernimientos de la misma Conciencia Creadora (chispa divina, Yo superior, guía interior, etc.) que vendría siendo como la mente maestra que las armoniza a todas, sin dominarlas, sin anularlas, sino integrándolas, superándolas en su individualidad para integrarlas en un todo que guarda la escencia de cada una pero mejorándolas en una unidad superior. Bueno, lo demás se deduce, tu sabes, la mejor forma de integrar es el amor o sentimiento de unidad que se opone a la ilusión de separación.

Por principio, afirma Kabbaláh, sólo existe el creador y la criatura, quien en su ánimo aspiracional de experimentar al creador, decide hacer movimientos de conciencia dando lugar al mundo disociado como lo conocemos, cada ser humano, planta, animal, etc, son disociaciones de la misma materia, esto es, viven en la ilusión de que son independientes uno del otro pero son resultado del discernimiento de la misma conciencia; esto  suena muy complicado, pero el génesis explica cómo se dieron esos discernimientos espirituales, los cuales por dinámica fractal experimenta cada ser dotado de conciencia. Un hecho es que tanto el creador como la criatura son la unidad, o Universo, Dios, Allá, etc.

Cabe mencionar que para el conocimiento kabalístico la realidad física que conocemos es un sistema de resultados o de efectos que tienen su causa en el ámbito espriritual o de conciencia. Este plano físico es un mundo de efectos y la causa está en la conciencia espiritual, sí, ya sé, suena fumadísimo pero Kabbaláh es un sistema de conocimientos antiguos y científicos, porque no se opone a la ciencia que conocemos aunque muchos tengan la errada idea de que tiene que ver con mancias y ocultismo, Kabbaláh es mucho más profundo y lo primero que se enseña es a leer el pentateuco; el antiguo testamento no debe leerse literal, su sabiduría está encriptada y sólo es accesible para los iniciados. Para este caso, el Génesis, es en efecto el principio de la creación, no de Dios, sino de su creación y nos detalla cómo la conciencia conocida como criatura (derivada del Creador) hizo discernimientos de los cuales derivó el mundo como lo conocemos. Complicado pero fascinante. 

En esta inteligencia, encontrarás mucho sentido en el pps adjunto; por favor mira el archivo, con información líquida y el Cannon de Pachelbell en el audio, altamente recomendable.

El_Ego

Melina Aceves Ulibarri.

EL GRINCH

El Grinch.

                   “… ustedes han invalidado la palabra de Dios a causa de su tradición. Hipócritas, aptamente profetizó de ustedes Isaías, cuando dijo: `”Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está muy alejado de mi. En vano siguen adorándome, porque enseñan mandatos de hombres como doctrinas”. Decir de Jesús respecto de lo que se enseña en los templos, (Mateo 15: 6-9).
Jesús en Occidente, Yehshua en Medio Oriente o Isa para los musulmanes, fue predicador y profeta, filósofo y maestro, y para otros incluso Dios por extensión filial. Tergiversado por las religiones, según Nietzsche, su intención era enseñar no una nueva ideología, sino una nueva forma de vida.
Incomprendido en su época, su paso por la tierra se caracterizó por la persecución de que fue objeto y por sus prácticas extraordinarias, fue esa idea sobre el amor al prójimo lo que motivó a los Brahamanes a planear su asesinato en India, donde lo llamaban Isha y de donde tuvo que huir tras haber aprendido las antiguas artes del budismo y la iluminación del espíritu, todo ello antes de cumplir 30 años.
Sin embargo sus aspiraciones hippies no disminuyeron después del atentado en India, donde aún se conservan los papiros de Isha como un tesoro de la meditación. Sino que se decidió a iniciar su campaña por “despertar” a la humanidad de su época. Sin duda una apasionada cruzada que terminaría con su vida de predicador y daría inicio a la cruel persecución de quienes seguían su filosofía e ignoraban las prácticas judías desafiando con eso la autoridad de Roma.
Más que adorar su personalidad, Jesús proponía vivir la experiencia de la unidad, y si hay que dedicarle energía en adoración a alguien, decía, que sea a Dios padre creador del cielo y la tierra, el único dador de vida, por esa razón advertía sobre la necesidad de ser más selectivos en nuestras celebraciones.
Da la casualidad de que alrededor del año 275, mucho tiempo después de la muerte de Jesús, el culto del sol era especialmente dominante en Roma. Estas ideas paganas y fiestas rituales se pusieron de moda después de haber sobrevivido a varias generaciones desde el antiguo Egipto, donde la adoración de Isis la Diosa Madre y de su Hijo Orus, quien perdió un ojo tras pelear y asesinar a su padre Osiris, eran la base de la religión.
Cuando ingresaron paganos a la iglesia cristiana, adaptaron el 25 de diciembre de ellos, fecha del solsticio de invierno en que celebraban el renacimiento del Dios Sol (los devotos paganos de Miltra), y adoptaron esa fecha como fecha del nacimiento de Jesucristo. En Occidente no se estableció esta fecha hasta aproximadamente mediados del siglo IV, y en Oriente, hasta más o menos un siglo después”.
Aquí la evidencia: Dice la biblia que la noche en que nació Jesús había pastores en el campo, por lo tanto Jesús no nació en diciembre, ya que se sabe que los rebaños en el tiempo de Jesús pasaban el invierno bajo cubierta. El informe de Lucas [Lucas 2:8] tocante a que los pastores “moraban en los campos, guardando sus rebaños por la noche’, da a entender que Jesús debió nacer en el verano o a principios del otoño. Ya que diciembre es un mes frío y lluvioso en Judea, lo más probable es que por la noche los pastores hubieran buscado refugio para sus rebaños”. De dónde sacamos que los rebaños pastan en invierno cuando no hay pasto??
Ni que decir de Santa, el octagenario de azules ojos y barba blanca que vive a temperaturas inconcebibles y deja regalos bajo el árbol o en las botas; según la tradición céltica era un demonio que entraba por las chimeneas a comerse a los niños que se habían portado mal…o sea, perdón??
Lo cierto es que Jesús no nació el 25 de diciembre. Y él no autorizó la celebración de la Navidad, como tampoco lo hicieron sus discípulos ni los escritores de la Biblia. De hecho los primeros cristianos no celebraban el nacimiento de Cristo. Entonces qué celebramos en navidad??
Durante mucho tiempo la navidad no fue una celebración que ameritara días de asueto, aún cuando ya se había aceptado como la fecha del nacimiento de Jesús. Fue durante el siglo XX que se volvió realmente popular, específicamente fue durante 1920 que Ronald Hubbard decidiera aprovecharse de esta celebración para propiciar un acelerado ritmo de consumo durante esta etapa del año, iniciando la tradición de dar regalos. Como experto en economía sabía que el flujo de capitales cerraría el año con una apariencia de recuperación de la tremenda crisis económica que vivía EU.
Fue tal la ola de optimismo navideño que las grandes corporaciones decidieron patrocinar la idea de Hubbard exportándola a Europa y haciendo enormes campañas para garantizar que el consumo es estas fechas sea notablemente superior que en el resto del año, siendo tal el impacto que se adaptó el sistema para asegurar que los consumidores estuvieran en condiciones de hacer gastos disponiendo de tiempo libre y dinero.
Cabe mencionar que Hubbard estaba tan complacido con los resultados que buscó otra forma de manipulación masiva relacionada con ideologías religiosas, fundando en 1954 la Dianética, según él, “porque el verdadero negocio estaba en fundar una nueva religión”.
Tétrico, pero verdadero, cedemos cada año a esta campaña para torcer la voluntad de los asalariados a una forma de consumo enajenante, cuyas bases religiosas son falsas y sus aspiraciones espirituales nulas, y la neta es que tampoco vamos a declinar de las vacaciones, las borracheras, las posadas, los festejos, el dinero, la cena y los regalos, pero más nos vale saber qué estamos haciendo y porqué. Nada más valioso que el regalo de la información. Feliz navidad.

“La verdad os hará libres”.
Jesús el Cristo. San Juan (Jn 8,32).

El Respeto

EL RESPETO.

“Llamo mentira a no querer ver algo que se ve, a no querer ver algo tal como se ve.”

F. Nietzsche (el anticristo).

Del latín “respicere”, mirar,  RECONOCER. Esto es un proceso que inicia al  mirar  por primera vez lo que es desconocido y las siguientes veces reconocerlo, luego, respeto en su raíz etimológica es: mirar, ver, reconocer.

Respetar es reconocer la existencia de lo que se observa. El reconocimiento implica tres acciones previas, a saber: el conocimiento, el entendimiento y la aceptación de ese conocimiento, entonces primero se conoce la existencia del objeto, sujeto o circunstancia, después se llega a un entendimiento de sus implicaciones y por último se admite, y las veces subsecuentes se reconocen (se recuerda el conocimiento previo, a la luz de un entendimiento que ya se ha incorporado al criterio), entonces ¿llamamos respeto a ese reconocimiento?. En realidad esto es sólo el inicio, el respeto es un tanto más complicado.

Después del reconocimiento, por lo regular el observador tiende naturalmente a guiar su conducta con base a ese conocimiento, esto se hace con cada información que se incorpora a los registros que configuran la memoria;  derivado de ello la conducta del observador se armoniza con el objeto de su conocimiento de tal manera que no lo violenta ni choca con él, dado que cada vez  hace uso de su conocimiento previo (reconociéndolo) y  a eso le llamamos respeto.

Un ejemplo es el niño que siente curiosidad por una flama brillante que tiene a su alcance por primera vez, en esta fase probablemente quiera tocarla y se lesionará en el intento, el dolor de la quemadura es parte del conocimiento relacionado con la llama, ahora sabe que el fuego es brillante y muy caliente, por lo tanto peligroso, aunque no haga este razonamiento sistémico, igual obtendrá la información y cuando otra vez reconozca una llama se conducirá procurando cuidado y armonía entre él y el fuego, es decir con respeto.

Recapitulando, las fases del respeto son:

Fase I de Conocimiento:

Observador   -conocimiento- entendimiento- a ceptación del conocimiento- OBJETO.

Fase II de Reconocimiento:

 OBSERVADOR -reconocimiento- aplicación de criterio-conducta armoniosa- OBJETO 

 Fase III de Respeto:

 OBSERVADOR -conducta arminiosa del observador- OBJETO.

OBJETO- conducta armoniosa del observador- OBSERVADOR.

Si lo notas, el conducirse en armonía atañe al observador y a lo observado, trátese de un sujeto, objeto o circunstancia, es decir implica reconocimiento hacia sí mismo y hacia lo demás, nadie puede respetar a otros en detrimento propio, en tal caso estaríamos hablando de un acto de desconocimiento hacia sí mismo, esto es un abuso, una falta absoluta de respeto.

Dicha conducta, emana del observador hacia el objeto de su respeto y armoniza consigo mismo, es decir, no se causa daños en el ejercicio de respeto a los demás, no violenta a otros ni se violenta, no es posible respetar desconociéndose a sí mismo.

En esta inteligencia, el respeto es un sistema de apreciaciones que hace el observador respecto de un objeto, sujeto o circunstancia y que norman su conducta en la medida en que las comprende y las encuentra útiles, necesarias y sencillas de aplicar.

Precisamente la armonía es el resultado de la sencillez, la comprensión, la utilidad y la satisfacción de una necesidad que el observador encuentra entre la conducta y su  propio criterio. Es aquí donde el procedimiento puede llegar a complicarse.

Simplicidad y Armonía. La conducta de respeto, debe ser sencilla de comprender y de aplicar; si su comprensión o su aplicación es complicada, el individuo no la observará, pues la cualidad de dificultad excluye la de ser armoniosa.

¿Cuándo el respeto se vuelve complicado? Precisamente cuando no es armonioso, sea porque el observador genera dentro de sí un sentimiento de desconocimiento de sí mismo al reconocer al otro, o cuando no logra comprender al otro y por ende reconocerlo. Lo que no es posible captar por la propia comprensión a menudo se niega y se desconoce deliberadamente, y aún conociéndolo, si implica un desconocimiento propio, la conducta respetuosa se hace imposible, dando lugar a lo que conocemos como una conducta sumisa basada en el miedo o abuso emocional.

Comprensión. Una vez que el sujeto ha observado y reconocido al blanco de su atención, debe comprender sus características y cómo ha de conducirse para relacionarse con él de manera armónica, en esta tarea encontrará que es útil, necesario y sencillo lograr esta relación, puesto que si estos beneficios no son incluidos en su nivel de comprensión, será incapaz de reconocer al otro y por lo tanto de respetarlo.

Utilidad. La primera dificultad de la interacción entre un individuo observador y el otro, estriba en reconocer al otro como una entidad ajena a él mismo, y no obstante no desconocerlo como ser existente y necesario dentro de su entorno y contexto. De ahí la utilidad de la conducta de respeto; nos es útil dado que somos una unidad con el universo, luego, una conducta guiada por el reconocimiento recíproco de todas la criaturas que lo configuran y lo habitan coadyuva a su sustentación desarrollo y eventualmente a la evolución de todo el sistema en general y del individuo en particular.

Satisfacción de una necesidad. En estos términos, resulta necesaria la conducta de respeto, simplemente el desarrollo del individuo no es posible en un contexto de desconocimiento hacia lo que le rodea, y por lo tanto no es viable su evolución y tampoco es sustentable su existencia en el sistema, lo que nos lleva al hecho de que desconociendo el entorno y a las criaturas que lo habitan el individuo se desconoce a sí mismo, por lo que la falta de respeto hacia el resto en realidad es una conducta autodestructiva.

Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, la capacidad de ver a una persona, objeto o circunstancia, tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que el otro crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación.

Toda conducta irreflexiva, levantada sobre el miedo, la ignorancia, la veneración o el fanatismo es unilateral e implica un desconocimiento de la propia dignidad y aún del objeto o sujeto a quien se dirige, no permite el intercambio armónico y aún lo bloquea. Ninguna relación es posible sobre estas tablas, ni entre naciones, patrones o trabajadores, Estado y gobernados, amigos o amantes, en estos sistemas, las relaciones desprovistas de respeto son peligrosas dado que generan tensión cuyo límite crítico suele colapsar con violencia al sistema entero, sea con guerras o revoluciones, menoscabo paulatino o con indiferencia, el resultado siempre es destructivo.

El ejercicio del respeto es un proyecto personal que implica la función iterativa[1] del autoconocimiento, esto es la repetición en varios niveles del reconocimiento de sí mismo para llegar al reconocimiento del entorno, de sus individuos y la voluntad de procurar conectores armónicos entre ellos. En este contexto cabe afirmar que el respeto es el resultado del uso iterativo del autoconocimiento.

Para que una conducta de respeto pueda operar en un individuo debe manejarse un empate desde la singularidad de este y el otro, en cuanto a características, nivel de comprensión y esencias existenciales. El nivel de comprensión que posibilita y requiere por iteración de la fórmula del respeto es justamente el amor. Reconocer al entorno y sus individuos tal como son, sin pretender cambiarlos, sin generar expectativas personales y adaptándose a sus peculiaridades para generar armonía en sus relaciones, resulta en un movimiento evolutivo en el que se desarrollan potenciales de complementación, adaptación y desarrollo individuales, procurando al otro y propiciando la evolución del sistema completo.

El respeto es la fórmula que genera vínculos eficientes entre los diversos elementos de un sistema (social, político, religioso, económico o científico). Para generar armonía en la variedad, procura conectores cuyo objetivo es empatar las diferencias y lograr la complementación de los opuestos anulando la competencia, eliminando la separación y propiciando la unión.

En conclusión, el respeto es la primera condición para la libertad, el principio de la vida, la base para levantar cualquier sistema, la fórmula de cualquier intercambio, sea en los ámbitos más elementales o en los más complicados. Todo inicia con el reconocimiento de uno mismo y de los demás, y evoluciona hacia la complementación y la conciencia de unidad.

                 La bondad es el principio del tacto, y el respeto por los otros es la primera condición para saber vivir.

 Henry F. Amiel (1821-1881) Escritor suizo.

1 Iteración: función que propicia eficacia al sistema mediante la repetición de sí misma en varios niveles de la estructura.

¡Hola mundo!

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DE LA RESPONSABILIDAD Y LAS JUSTIFICACIONES.

 

Ensayo sobre la responsabilidad y sus implicaciones.

 

Por: Melina Aceves Ulibarri

 

“A toda acción corresponde una reacción de igual intensidad pero de sentido opuesto”, con su tercera ley, Newton no sólo da las bases de la física lineal, también el fundamento de las relaciones entre humanos. Es una ley universal, que implica que no existe evento que no tenga consecuencias, todos los hechos, todas las conductas las tienen, y su tendencia en la concatenación de actos que producen, es como diría Borges: infinita.

 

Siendo como es, el universo, en su unidad, no es ajeno a ningún acto producido por un ser consciente, cada acto reproducido en la realidad, cada pensamiento que se genere en una mente, habrá de materializar consecuencias ineludibles a su creador.

 

Es así como el universo nos otorga un instrumento más de evolución, pues en la medida en que una persona sepa asumir las consecuencias  de sus actos, en la medida en que sea capaz y solvente de responder por lo que hace, en esa medida será más evolucionado y habrá ganado criterio, para cumplir con sus obligaciones y para tomar decisiones que lo lleven realmente lejos.

 

En economía se conoce como “principio de costo de oportunidad”,  según el cual cada vez que se presenta una oportunidad, sea del tipo que sea, debe tomarse la decisión de aprovecharla o no, para .lo cual, deberán considerarse las consecuencias que se desencadenarán a partir de esa conducta, y analizar si se cuenta con la solvencia (moral, económica, emocional, etc.) para asumirlas. Verbigracia, un estudiante que debe decidir si utiliza las siguientes horas para prepararse para un examen o ir a un estadio con sus amigos, deberá considerar si cuenta con tiempo suficiente o si del uso de esas horas depende que apruebe o no.

 

El primer elemento, indispensable para garantizar la toma de buenas decisiones es el criterio y su importancia es equivalente al peso de las consecuencias que de cada decisión deriven, retomando a Borges, si la concatenación de actos desencadenados por una decisión es infinita, la importancia del criterio es igualmente infinita.

 

Lo cierto es que nadie puede evadirse de su responsabilidad, es decir, de la obligación de responder por sus actos, y privar a la persona del enfrentamiento de las consecuencias que produzca es privarla del acceso a la evolución. El precio que se paga por eludir la responsabilidad es el estancamiento, un precio demasiado caro para quien aprecia el tiempo y su oportunidad.

 

La responsabilidad o aptitud de responder, está definida como la obligación de cumplir con aquello que nos es impuesto, pero, ¿impuesto por quién?, en principio, impuesto por uno mismo, pero también por el sistema que nos regula, es decir por el Estado.

 

Existe el criterio jurídico, según el cual es posible excluir la responsabilidad cuando se produce un daño en circunstancias muy específicas como la legítima defensa o el estado de necesidad, sin embargo, aunque se excluye la pena, la responsabilidad si bien está disminuida, no es posible evadirla, aún cuando esté justificada.

 

La justificación, es el acto de hacer justicia; por este acto, cualquier conducta se hace justa, pero ¿qué es la justicia?

 

DE LA JUSTICIA.

 

La justicia, según Kelsen, trasciende la definición de Justiniano, relativa a dar a cada quien lo suyo; es precisamente la relatividad que entraña esta definición la que hace a la justicia imprecisa  y supeditada al criterio de quien la aplica, pues por mucho que se estudie un caso particular, en ocasiones puede caerse en el capricho de un juzgador, quien es una persona con experiencias, y criterio propios formados o mal formados por los eventos acaecidos en su vida.

 

En realidad, la justicia es un concepto abstracto, con dificultades particulares para concretizarlo, ya que dicha abstracción implica elementos morales y de ética colectiva que rebasan el margen de regulación que es capaz de imponer el Estado.

 

La justicia, es un instrumento de evolución íntimamente ligado a las leyes del universo, la justicia es el ejercicio consciente y deliberado de la responsabilidad, es la armonía entre ejecutar un acto y asumir las consecuencias, es un instrumento, por el cual las personas ganan criterio y avanzan en la carrera de la evolución.

 

El acto de asumir armónicamente las consecuencias de los actos propios, sean aquellas positivas o negativas, eso es la justicia. El universo es inherentemente justo, en realidad nadie tiene la facultad de escapar de las consecuencias de sus actos.

 

Está visto que el Estado no puede impartir justicia, dado que jamás podrá tener la incuestionable certeza de nada que no sea fehacientemente demostrado en un tribunal, aunado a ello, debe siempre ajustarse a las normas de derecho vigentes en el tiempo y momento en que se elabora un fallo; lo cierto es que los tribunales administran derecho, criterios, leyes, pero no justicia.

  

DE LAS JUSTIFICACIONES.

 

Justificar un acto es hacerlo justo, es permitirle a cada quien asumir su responsabilidad, y encarar sus consecuencias.

 

En este orden de ideas, ninguna conducta que cause daño a otra o a si mismo, podrá ser justificada nunca, hacer justa una conducta destructiva implica liberar a la persona activa de sus obligaciones, quitarle su responsabilidad e impedirle su evolución.

 

Admitir una conducta nociva de uno mismo o de otra persona, no sólo es injusto, también tiene sus consecuencias que suelen ser nefastas, ya que este tipo de conductas pasivas no sólo implican la tolerancia de situaciones costosas e incorrectas, sino una condición de patología emocional que induce a razonamientos falsos provocados por el resentimiento y el miedo, de tal manera que se pretende encontrar justicia en actos lamentables que por si mismos no admiten justificación alguna, uno de ellos es la venganza.

 

LA VENGANZA.

 

Una pregunta que sin duda puede llegar a armar enconadas polémicas,  es si la venganza es o no justa. Pues en un primer acercamiento al tema pareciera que es justo dañar a una persona en la misma medida que le ha causado daño a otra.

 

El Código de Hammurabi, una de las primeras colecciones jurídicas de la que se tiene registro en la historia de la humanidad, se creó cono el objetivo de regular las relaciones sociales en la antigua Mesopotamia,  relaciones entre las que no se distinguía lo penal de lo civil, pues este código es muy elemental y parte de un criterio muy primitivo de la responsabilidad, es por ello que su principal aporte fue institucionalizar la famosísima Ley del Talión.

 

“Ojo por ojo y diente por diente”, así reza, fatal y tajante la premisa que durante muchos años tuvo vigencia implacable en los ordenamientos jurídicos antiguos y que literalmente significa que a todo aquel que cause un daño, se le impondrá una pena exactamente igual al daño que causó, sin importar si se trataba de lesiones, adulterio, asesinato, robo, o deudas civiles, y peor aún sin importar si el daño podía o no ser remediado o si fue  consecuencia de dolo o de culpa.

 

La Ley del Talión institucionalizó la venganza como un elemento del Estado con el objetivo de crear orden entre los ciudadanos de Mesopotamia, e influyó las legislaciones de otras culturas por mucho tiempo.

 

Pero, en realidad ¿hay justicia en la venganza?; en sus diálogos, Platón le atribuye a Sócrates una plática con Critón (justicia), lectura que de hecho se titula “Critón o de la Justicia”, en la cual el joven discípulo le propone a su amado maestro Sócrates que huya de la ciudad que lo ha condenado a beber la cicuta, un poderoso veneno que lo llevaría a la muerte, porque la condena era injusta y el supuesto delito inexistente.

 

Sócrates, le explica a Critón porqué no es justo eludir la condena a pesar de la injusticia de aquella, haciendo énfasis en las convicciones, así es, no hay justicia en ir en la contradicción, decía que sería siempre perseguido  y que en ninguna ciudad de Grecia podría seguir ejerciendo y que su convicción es ser fiel a sus propias ideas, y sobre todo defendió el hecho de que no es posible hacer justo un daño argumentando otro daño.

 

Retomando, si la justicia es la armonía de responder por los actos propios, y la venganza es un acto propio y no ajeno, no es que el otro nos obligue con su malidicencia a la venganza es que se toma la decisión de perpetrer un nuevo daño para desquitar, pero en realidad no hay desquite, el daño se hizó y la venganza siendo un daño nuevo, solamente lo agrava, ¿cómo podemos ser responsables por las decisiones de otros?, aún cuando en apariencia se le haya provocado para causar un daño, la verdad es que antes de responder violentamente o incorrectamente, siempre tenemos otras alternativas; sólo podemos responder por nosotros, los demás responden por ellos mismos.

 

En ese orden de ideas, la venganza no es en lo absoluto una consecuencia de un acto ajeno, es un acto propio que acrecienta el daño que deriva de aquél, es un daño nuevo y diferente generado por quien cree ser víctima, por quien cree que cometer un acto en perjuicio de quien le ha dañado es justo, pero en realidad jamás podrá librarse de su resentimiento y mucho menos resarcir el daño que le hicieron, jamás estará satisfecho y su saña no se agotará en un solo acto de venganza, por el contrario, cada vez que tenga la oportunidad de “cometer una nueva venganza” lo hará, y no sólo en contra de quien en primer lugar le dañó, sino en contra de todo aquel que coincida en su camino, aunado a ello, siendo la venganza un acto diferente que el que la provoca, tiene consecuencias propias y diferentes, ineludibles, ya decíamos, para su creador.

 

En  la venganza, no se está resarciendo un daño, se está generando otro, lo cual no le sirve en lo absoluto a quien sufrió el daño por primera vez, lo único que se alimenta es la saña de una persona enferma, sí, enferma,  al ver a otro sufrir como está sufriendo, situación que en lugar de aminorar, agrava el resentimiento y anula su capacidad de perdonar.

 

No hay forma de justificar la venganza, y asumir que es posible liberar de su responsabilidad a quien sea, en un acto de venganza, es privarle deliberadamente de los medios para su evolución.

 

CONCLUSIÓN.

 

1.      No es posible separar la connotación axiológica de las prácticas de la responsabilidad y de la justicia, ambas cosas son una, y sea que se institucionalicen o no en un sistema jurídico, las personas simplemente no pueden evadir las consecuencias que generen con sus actos independientemente de la opinión de sus iguales o de si zafaron exitosamente el fallo de un tribunal  o no.

 

2.      La consideración de la responsabilidad de los actos propios en el momento de encarar las consecuencias, es un elemento clave que llevará al individuo a comprenderse y comprender a efecto de mejorar la calidad de su criterio y superar el acto infantil de “lavarse las manos”, pues aún en ese caso las consecuencias son ineludibles.

 

3.      EL resentimiento y el miedo, son sentimientos equivocados que llevan al individuo a razonamientos igualmente equivocados, respecto de la falsa idea de que es posible justificar un acto propio con un acto ajeno, de que es posible reparar un daño generando otro o de que hay armonía y justicia en la venganza.

 

4.      La justicia es una característica inherente a la naturaleza, es una ley dentro del universo que se aplica todo el tiempo y que es ineludible.

 

5.      La responsabilidad es el instrumento humano que genera justicia, hace a los individuos, independientes, mejora el criterio, garantiza la autonomía,  y a la vez, permite avanzar en la carrera de la evolución.

 

BIBLIOGRAFÍA.

 

DIÁLOGOS. CRITÓN O DE LA JUSTICIA. Platón. Edit. Porrúa.

 

¿QUÉ ES LA JUSTICIA?. Hanz Kelsen. Edit. UNAM

 

CÓDIGO DE HAMMURABI. Edit. Porrúa

 

CÓDIGO DE HAMMURABI. Wikipedia, la enciclopedia libre. http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3digo_de_Hammurabi

 

 

 

La muerte (o su alusión) hace preciosos y patéticos a los hombres. Estos conmueven por su condición de fantasmas, cada acto que ejecutan puede ser el último; no hay rostro que no esté por desdibujarse como el rostro de un sueño. Todo entre los mortales tiene el valor de lo irrecuperable y de lo azaroso.

 

El Aleph. Jorge Luis Borges.

 

Para la especie humana la tragedia de la muerte es una falacia en la que se fundan sus depresiones y sus crisis existenciales, en realidad, la tragedia no es que termine la vida, la tragedia es encararse a la muerte antes de haberse encontrado con la vida; siendo ambos eventos dos caras de la misma moneda, siendo el inicio y el término, son la misma cosa, en realidad no tememos a la muerte, tememos el cambio que ello representa, morir es cerrar un ciclo, y obviamente comenzar otro, terminar con las tortuosas rutinas, con la neurosis que nos causa todo lo que no nos gusta pero que creemos que necesitamos para estar cómodos.

 

En el Tarot, el Arcano cuyo símbolo es la muerte tiene un significado único y esperanzador, Si bien representa la muerte o final dramático y contundente, también implica la renovación y otro plano de existencia, que puede ser mucho mejor.

En el Tarot, implica los cambios o "finales" que generalmente son imprevistos y dolorosos. Pero es muy importante analizar que responsabilidad tiene uno en esa destrucción, y que lugar o función puede tener en la renovación.

 

La muerte es un cambio, de súbito, un cambio importante, trascendente y profundo, permanente, es un paso hacia una evolución desconocida que nos impedirá volver atrás, pero que sin duda nos hará mejores, enriquecidos por la experiencia, sólo deberemos superar el trance traumático que ello representa.

 

Será verdad, como dice Borges, que la divinidad no distingue entre bueno y malo, sino que los ve como una y la misma cosa; la muerte es el cambio, el cambio es renovación, la renovación es vida, son partes de un mismo proceso, no hay diferencia, la vida es eterna y la caseta de cambio es tánatos. Quienes hemos vivido eventos que nos colocan frente a la muerte, tuvimos la oportunidad de volvernos tanatólogos de ánimo, y de reflexionar sobre ella y sus consecuencias, no podemos evitar pensar en sus implicaciones, en lo necesaria que resulta en la concatenación de nuestros ciclos, cada momento que muere, da la oportunidad a otro que nace, y nosotros en ese trance seguimos protagonizando la vida.

 

La muerte es, en este orden de ideas, una dramática alegoría del cambio, una ineludible oportunidad que nos toma, con nuestra venia o sin ella, para hacer de nosotros algo diferente, algo definitivamente mejor, pero que hemos satanizado, en nuestra profunda neurosis como algo malo, que asociamos al castigo, a la injusticia, cuando en realidad es todo lo contrario.

 

Decía Nietzche, cuando habló a través de Zaratustra: “ hay que matar al hombre, para que nazca el superhombre.” Hay que terminar con la ideología que nos detiene, hay que matar la costumbre que nos ata, esa falsa moral que nos consume y que consumimos como rumiantes, que nos impele a juzgar y a temer el juicio, hay que matar la personalidad, todo el universo que hay dentro de uno mismo. “Hay que matar al hombre,” nos unimos a Nietzche: “¡Qué nazca el superhombre!”

 

Cada experiencia vivida se queda guardada en la esencia del alma, si logramos levantarnos, entendernos y finalmente entender que ningún evento por traumático que sea,  tiene el poder de detenernos, entonces viviremos el milagro, de alcanzar la felicidad con sólo desearla.

 

Los traumas, los errores, los fracasos, las frustraciones son para superarlos, el ánimo que se levanta encima de aquello, esa  es la materia de la que están hechos los ganadores, una vez que logra levantarse, una vez que se superan, se crece, se mejora la calidad, del criterio, del ánimo, se avanza en la carrera de la vida, y llega ese maravilloso sentimiento…estamos vivos, lo estamos haciendo bien, quien nos mire a los ojos verá la calidez del alma de quien se ha enfrentado a sí mismo, y se ha superado.

 

La muerte, en efecto nos hace patéticos, pero también valiosos, el tiempo adquiere un valor infinito, la decisión es nuestra, porque no se nace ni se muere pero siempre que se quiera se puede estar vivo.

 

Mina