El pps adjunto (está al final del texto y se llama el Ego), tiene mucho sentido desde la colocación que hace de la mente Ego en la conciencia. Se afirma en Kabbaláh que el libro del pentateuco (los cinco primeros libros de antiguo testamento) no tratan hechos históricos, o del plano físico, sino que explican y relatan movimientos de la conciencia; aquí se pone complicado pero a lo que voy es que Adam y Eva, así como los sucesos que en el génesis se dicen sobre el Edén son el principio de la conciencia humana; es decir, Adam, Eva, lilith (la serpiente) y el Demonio, no son seres o personas, sino discernimientos de la conciencia. En esta inteligencia resulta que:

Adam: Es el pensamiento. (razón, ideas, estabilidad, conocimiento teórico, principio activo masculino).

Eva: Es sentimiento. (emoción, instintos, intuición, sensación, conocimiento empírico, principio pasivo femenino).

Lilith: Instinto, o más correctamente exceso en los instintos, es una variación de Eva (principio femenino, emoción, etc.), pero cuando se lleva al nivel más bajo da lugar a un ánimo de dominio, para satisfacer los instintos a costa de lo que sea. Son los deseos primarios llevados a un exceso, tal es la necesidad de reconocimiento, de sexo, la alimentación, etc. Todo ello llevado a un extremo (se identifican con los 7 pecados capitales). En Kabbaláh se le llama el deseo serpiente que refuerza, propicia y fomenta nuestro daemonium.

Demonio: De daimon, daemonium, que significa genio o divinidad menor y caprichosa. Es la mente Ego.

Fruto del conocimiento del bien y del mal: Es el conocimiento o la ciencia oculta que yace dentro de cada conciencia. Carlos Jung le llama inconsciente colectivo (que contiene los arquetipos universales). Deepack Chopra le llama ámbito no circunscrito y los Científicos de física de partículas llaman ámbito de posibilidades cuánticas del campo electromagnético universal. Se encuentra en la mente inconsciente y se accede a ella con meditación.

Árbol de la ciencia del bien y del mal: Se encuentra en la columna vertebral humana, se halla dispuesta en sephiroth con sus diez sephira que marca el camino de la evolución para llegar a Dios (observa que está dentro de nosotros y empata espíritu, cuerpo y mente).

Te preguntarás porqué Dios les tenía prohibido comer del arbolito, bueno, pues lo cierto es que no estaba prohibido, sino que no es posible acceder sin una preparación, disciplina y meditación; yo me imagino que es como ver el Aleph, si no hay preparación, lo que ocurre es un tremendo caos y confusión, una terrible sensación de que “no estoy bien, no entiendo nada y tengo mucho miedo”. Que se ilustra con la noción de estar desnudos y la protección de la hojita de parra que no es otra cosa que el sentimiento de culpa, vegüenza y miedo que son consecuencia de haber accedido a este “fruto” a partir del Ego y no a partir de la meditación y la disciplina para integrar a la mente disociada. Estos sentimientos, dice Kabbaláh, bajan la frecuencia vibratoria de la energía hasta hacerla densa, tanto, que la percibimos como si fuera sólida.

Sorprendente. Lo que enseña Kabbaláh es que el drama del Edén es un ciclo que sucede en la conciencia cada vez y de forma cíclica. Lo que pasó después es que tergiversaron todo y asimilaron Adam a los hombres (a todos) y Eva a las mujeres (todas) y por eso salieron con que las féminas son diabólicas, ligeras, explosivas, impulsivas y descocadas (como las emociones que no empatan con el pensamiento), aquí empezó el machismo (viste??? pero eso es harina de otro costal). En realidad ni Eva ni Adam son personas, sino movimientos de la conciencia, igual que el exceso y el Ego (que yacen en cada ser humano). Como el universo es fractal seguro que encontraremos representaciones en este ámbito físico, pero el punto es que estos movimientos de la mente son todos discernimientos de la misma Conciencia Creadora (chispa divina, Yo superior, guía interior, etc.) que vendría siendo como la mente maestra que las armoniza a todas, sin dominarlas, sin anularlas, sino integrándolas, superándolas en su individualidad para integrarlas en un todo que guarda la escencia de cada una pero mejorándolas en una unidad superior. Bueno, lo demás se deduce, tu sabes, la mejor forma de integrar es el amor o sentimiento de unidad que se opone a la ilusión de separación.

Por principio, afirma Kabbaláh, sólo existe el creador y la criatura, quien en su ánimo aspiracional de experimentar al creador, decide hacer movimientos de conciencia dando lugar al mundo disociado como lo conocemos, cada ser humano, planta, animal, etc, son disociaciones de la misma materia, esto es, viven en la ilusión de que son independientes uno del otro pero son resultado del discernimiento de la misma conciencia; esto  suena muy complicado, pero el génesis explica cómo se dieron esos discernimientos espirituales, los cuales por dinámica fractal experimenta cada ser dotado de conciencia. Un hecho es que tanto el creador como la criatura son la unidad, o Universo, Dios, Allá, etc.

Cabe mencionar que para el conocimiento kabalístico la realidad física que conocemos es un sistema de resultados o de efectos que tienen su causa en el ámbito espriritual o de conciencia. Este plano físico es un mundo de efectos y la causa está en la conciencia espiritual, sí, ya sé, suena fumadísimo pero Kabbaláh es un sistema de conocimientos antiguos y científicos, porque no se opone a la ciencia que conocemos aunque muchos tengan la errada idea de que tiene que ver con mancias y ocultismo, Kabbaláh es mucho más profundo y lo primero que se enseña es a leer el pentateuco; el antiguo testamento no debe leerse literal, su sabiduría está encriptada y sólo es accesible para los iniciados. Para este caso, el Génesis, es en efecto el principio de la creación, no de Dios, sino de su creación y nos detalla cómo la conciencia conocida como criatura (derivada del Creador) hizo discernimientos de los cuales derivó el mundo como lo conocemos. Complicado pero fascinante. 

En esta inteligencia, encontrarás mucho sentido en el pps adjunto; por favor mira el archivo, con información líquida y el Cannon de Pachelbell en el audio, altamente recomendable.

El_Ego

Melina Aceves Ulibarri.

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